Un investigador privado roedor, calles corruptas en blanco y negro y un arsenal con personalidad propia: así se presenta este shooter en primera persona desarrollado por Fumi Games y publicado por PlaySide Studios.

Historia
Jack Pepper es un ex combatiente de guerra reconvertido en detective privado que recibe un encargo aparentemente rutinario: la desaparición de una persona. Lo que comienza como una investigación menor se convierte con rapidez en una red de corrupción, secuestros y asesinatos que implica a pandillas armadas, policías deshonestos y figuras del poder en la ciudad de Ratiburgo. Cada pista descubierta añade capas a una conspiración mayor, y los diálogos cargados de humor negro mantienen el ritmo narrativo sin caer en la solemnidad.
El tono noir está bien ejecutado: las voces en off acompañan la acción con sarcasmo medido, y los personajes secundarios —una periodista astuta, un político ambiguo, capos del hampa con diseños expresivos— enriquecen el universo sin sobrecargar la trama. La historia no alcanza la complejidad de una novela de Raymond Chandler, pero cumple con eficacia su función de mantener al jugador motivado entre tiroteo y tiroteo.

Modo de juego
El núcleo de la experiencia descansa en el movimiento constante. Correr por paredes, usar un gancho para desplazarse entre cornisas y ejecutar dobles saltos son habilidades esenciales para sobrevivir en los más de veinte niveles interconectados. La estructura toma prestados elementos del género metroidvania: algunas zonas solo son accesibles con habilidades desbloqueadas más adelante, lo que incentiva explorar rutas alternativas y encontrar coleccionables ocultos.
Los enfrentamientos exigen alternar entre cobertura, maniobras ágiles y presión ofensiva continua. Quedarse estático equivale a recibir daño. La dificultad escala de forma orgánica, y aunque existe ajuste manual para adaptar la experiencia, los niveles de dificultad elevada pueden resultar exigentes en ciertos tramos de plataformas donde la precisión en el timing es determinante. El equilibrio general entre velocidad y control es sólido y accesible para distintos perfiles de jugador.
Personajes
Jack Pepper concentra el carisma necesario para sostener la campaña: duro, sarcástico y con un trasfondo de guerra que justifica su habilidad con las armas. La actuación de voz de Troy Baker aporta credibilidad y matices sin caer en el exceso. Los antagonistas son arquetipos reconocibles del género negro —el capo del crimen, el funcionario corrupto, la informante con secretos— pero su diseño visual y sus animaciones expresivas les otorgan una vida propia que va más allá del estereotipo.
Los enemigos comunes también tienen personalidad: ratas con ametralladoras, musarañas agresivas y policías corruptos presentan patrones de ataque distintos que obligan a variar la estrategia. Esta diversidad evita que los combates se vuelvan mecánicos y refuerza la sensación de que Ratiburgo es un ecosistema con reglas propias.

Armas
El inventario disponible supera las diez opciones, cada una con un giro visual que las distingue del armamento convencional: desde un revólver clásico y subfusiles de inspiración Thompson hasta un lanzador de ácido y un rifle de chispas de diseño experimental. Las mejoras no son solo numéricas; transforman visualmente el arma y modifican su comportamiento en combate, lo que convierte la progresión del arsenal en parte del placer de jugar.
Los potenciadores consumibles añaden una capa táctica relevante. Una lata de espinacas que potencia el daño o un cigarro que ralentiza el tiempo remiten directamente a la lógica cartoon del universo y fomentan la experimentación. Algunas armas de etapas avanzadas pierden protagonismo frente a las más versátiles del inventario inicial, pero la mayoría ofrece diversión constante y se adapta bien a diferentes estilos de enfrentamiento.

Desafíos
Los escenarios recorren un abanico variado: calles oscuras, estudios cinematográficos, teatros de ópera, ciénagas tóxicas y alcantarillas subterráneas, cada uno con enemigos específicos y mecánicas propias. Los casos secundarios y la recolección de pistas complementan los segmentos de combate con actividades que rompen el ritmo sin interrumpirlo. La dificultad ajustable permite que tanto jugadores ocasionales como veteranos de los shooters encuentren un nivel de exigencia adecuado.
Los enfrentamientos contra jefes representan los picos de mayor tensión: ocupan arenas amplias, exigen memorizar patrones de ataque y aprovechar las habilidades de movilidad al máximo. Algunos de estos encuentros pueden requerir varios intentos hasta interiorizar la mecánica, lo que añade desafío sin resultar injusto. El diseño de niveles, no obstante, puede volverse laberíntico en ciertas secciones, haciendo que el jugador dé vueltas innecesarias buscando el siguiente objetivo.
Gráficos y sonido
La animación en estilo rubber hose, dibujada a mano fotograma a fotograma, es el elemento más llamativo de la propuesta. La paleta en blanco y negro con filtro de grano de película no limita la legibilidad del combate; al contrario, los elementos relevantes destacan con claridad incluso en el caos de los enfrentamientos más intensos. La combinación de entornos tridimensionales con personajes en sprites bidimensionales genera una profundidad visual coherente con la estética de los cortometrajes de los años treinta.
La banda sonora, compuesta por Patryk Scelina e interpretada por una orquesta de big band, acompaña cada secuencia con energía y atmósfera adecuada al momento. La música se adapta dinámicamente: acelera durante los tiroteos y se vuelve más pausada en los tramos de exploración. Los efectos de sonido —disparos contundentes, exclamaciones exageradas de los enemigos, el sonido del gancho al lanzarse— mantienen la coherencia estética sin romper la ilusión de estar dentro de un dibujo animado de época.

Juegos similares
Quienes disfruten de shooters con personalidad artística propia encontrarán referencias cercanas en títulos como: Moros Protocol comparte la filosofía de acción frenética en espacios cerrados con un diseño de niveles que premia la movilidad constante, aunque su ambientación es de ciencia ficción en lugar de noir animado. Por su parte, Grind Survivors ofrece una progresión de combate con sistema de mejoras y oleadas de enemigos que los aficionados al género agradecerán, aunque su estructura roguelite difiere del formato de campaña lineal.
Para quienes prefieren un shooter con mayor énfasis en creatividad de armamento y combate en arenas verticales, Vortex 9 representa una alternativa con armas de diseño singular y una propuesta multijugador que amplía la longevidad de la experiencia. Los tres títulos comparten con esta entrega el compromiso con una identidad visual y mecánica definida, aunque cada uno lo resuelve desde un ángulo distinto.
Conclusión
El resultado es un shooter en primera persona que destaca dentro del panorama independiente gracias a una identidad artística sólida y una jugabilidad bien construida. La animación artesanal, la banda sonora de jazz y el universo noir antropomórfico crean una experiencia coherente de principio a fin. Sus puntos débiles —un diseño de niveles que puede desorientar y una narrativa que no explota todo el potencial de su universo— no eclipsan lo que funciona con claridad. Recomendado para quienes buscan acción dinámica envuelta en una propuesta visual poco habitual en el género.
Pros
- Estética visual única basada en animación rubber hose dibujada a mano fotograma a fotograma
- Banda sonora de jazz con orquesta de big band que se adapta dinámicamente a la acción
- Sistema de movimiento fluido con wall-running, doble salto y gancho
- Arsenal variado con más de diez armas creativas y potenciadores consumibles
- Estructura de niveles con exploración estilo metroidvania y coleccionables bien distribuidos
- Dificultad ajustable y certificación Steam Deck Verified
Contras
- Diseño de niveles laberíntico en algunas secciones sin marcadores opcionales de orientación
- La trama no desarrolla del todo el potencial de su universo y los giros son predecibles
- Algunos patrones de jefes requieren múltiples intentos memorísticos que pueden resultar repetitivos
- La campaña principal tiene una duración acotada para los jugadores más exigentes
- Sin modo multijugador ni cooperativo
Requisitos mínimos
- Sistema operativo: Windows 10 / 11 de 64 bits
- Procesador: Intel Core i5 9500 / AMD Ryzen 3400
- Memoria: 12 GB de RAM
- Gráficos: GeForce GTX 1060 / Intel Xe 2 Graphics / Radeon RX 580 (6 GB de VRAM)
- DirectX: Versión 11
- Almacenamiento: 11 GB de espacio disponible
Disponibilidad
Disponible desde el 16 de abril de 2026 en las siguientes plataformas:
